Estamos cansados de oír como padres y maestros dicen que son cosas de niños, estamos cansados de ver como la gente tolera e incluso acepta el bullying como algo normal en el desarrollo de los pequeños, “peleas hemos tenido todos” dicen algunos/as, pero la realidad es otra.

Los docentes y las familias a veces se sienten un tanto inútiles a la hora de hacer algo, pero me conformo con que siga creciendo ese sentimiento y esas ganas de decir ¡BASTA YA! El acoso escolar no deja de ser la expresión más clara de Darwin, supervivencia de especies; o la clara muestra de esa frase típica “tonto el último”. En resumidas cuentas no dejamos de ser bastante irracionales (a pesar de que lo que nos caracteriza es la razón), mostrándonos agresivos y dominantes cual animales en la selva.
¿Sabías que estadísticamente el acoso dominante es el emocional y que se produce en el aula y en el patio en su mayoría? ¿Sabías que cada año se suicidan en el mundo alrededor de 600 mil adolescentes, cifra en la que, por lo menos la mitad, tiene alguna relación con el bullying?
Todos tenemos derecho a vivir libres, sin ser víctimas, tenemos derecho a vivir en una escuela y en una sociedad segura en la que haya respeto entre iguales y en la que los adultos dejen de tomarse como una “tontería” todas aquellas cosas que vengan de nuestros pequeños.
En primer lugar debemos ganarnos la confianza de nuestros niños ya sean hijos, alumnos, hermanos… Tenemos que informar, tenemos que documentar y tenemos que conseguir personas empáticas que se pongan en el lugar del otro.
Que uno de nuestros pequeños sufra burlas, insultos y abusos por parte de sus compañeros, no es gracioso, por lo que los adultos debemos luchar para que esto pare ¿Cuántas veces hemos visto como alguien se ríe de un niño por ser diferente o tener gustos distintos? ¿Quién no ha oído alguna vez insultos del tipo “cuatrojos”, “dumbo”, “empollón”…? ¿Por qué esperamos a que haya puñetazos, patadas o tirones de pelo para hablar de acoso?
Haciendo referencia al anuncio de la televisión SE BUSCAN VALIENTES (el cual conocemos todos), muchos lo entienden por el lado de que sean esas personas, que sufren el bullying, las que hablen. Pero ¿por qué no lo vemos por el otro lado? Los compañeros, los que graban el video de la pelea en el patio, los que ven como se mete fulanito con menganito y se callan por no ser ellos los siguientes, esos VALIENTES también se buscan, los que lo ven cada día, los maestros/as que dicen que son cosas de niños, los padres que prefieren que su hijo sea maltratador que maltratado ¿y por qué no ser solo un niño? ¿por qué tiene que ser blanco o negro? ¿no hay grises?
Mucha gente ve exagerado el movimiento contra el bullying que se está promoviendo, pero cuando vemos las cifras de suicidios de niños/as por sufrir acoso nuestra cara cambia y no entendemos como pueden ser tan crueles los unos con los otros “¡Oh, que barbaridad esta juventud! ¡Oh, que crueles y malvados son!” ¿Pero, hacemos al respecto? ¿Intentamos evitar estas situaciones? ¿Enseñamos a nuestros hijos a respetar?
Estoy segura que muchas personas ya lo hacen, ya han modificado sus actitudes sociales pero todavía queda un largo camino por recorrer. Para poder ayudar os dejo un enlace de la página Save the Children en el que podemos encontrar consejos para estudiantes, consejos para familias y para profesores. Estos consejos se pueden imprimir para trabajar con nuestros alumnos/as en el aula y también para facilitarlos a las familias.
Además de estos consejos también podemos encontrar en la web infinidad de medidas de prevención o cómo evitar el acoso escolar. Os dejo un artículo de El Mundoen el que encontramos qué podemos hacer desde casa, desde la escuela y cómo prevenir cada problema del acoso, por ejemplo, la acentuada tendencia a abusar de su fuerza, la dificultad de ponerse en el lugar del otro o la baja tolerancia a la frustración, entre otros. 
Debemos tomarnos totalmente en serio el bullying ya que tiene efectos como la soledad del acosado, el ausentismo escolar y en casos extremos incluso la muerte. Y es que como esto no se frene y en relación a una reflexión  que leí una vez “llegará un día en el que, o seremos capaces de ignorarles, o saltaremos sobre ellos con toda nuestra ira acumulada por los años de tormento”. Y precisamente lo que buscamos es acabar con el acoso escolar no convertir a los acosados en acosadores.

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