Esta semana es el Día de la Familia (15 de mayo), Óscar González es un gran defensor de la importancia en la relación Familia-Escuela. Para celebrar este día comparto con todos vosotros la entrevista realizada a este gran maestro que quiere conseguir un gran pacto educativo entre administración, maestros, familia y alumnos.

Óscar González es un maestro de Educación Primaria, conferenciante, escritor y asesor educativo. Desde hace años trabaja por aportar su granito de arena a la educación para favorecer un cambio educativo desde su blog. Uno de los temas en los que más se centra es en la relación Familia-Escuela ya que cree que el cambio educativo viene de la mano de toda la sociedad.
Leyendo cada día sus redes sociales la frase que más representa su lucha es: ‘La escuela y la familia necesitamos compartir, no competir’. Para conseguir su objetivo ha creado proyectos como Alianza Educativa, la Escuela de Padres con Talento y el programa Educar con Talento.
He tenido la suerte de estar en contacto con él y poder aprender mucho con sus opiniones y su forma de ver la educación. Aquí os dejo una entrevista con la que conocer un poco más a Óscar González y con la que espero motivar a que aportemos todos un granito de arena que construya la montaña del cambio educativo.
1. ¿Qué es para ti la innovación educativa?

Cuando hablamos de innovar inmediatamente nos vienen a la cabeza imágenes de productos tecnológicos que han revolucionado nuestra sociedad pero para mí innovar es ir más allá: es ofrecer algo distinto, diferente y revolucionario en cualquier ámbito. Y en educación se puede y se debe innovar introduciendo materiales, metodologías y formas de actuar que ayuden a trascender el sistema caduco en el que todavía se asienta la escuela del siglo XXI. Pero no solo esto es innovar… Eso es solo una parte. Debemos cambiar muchos aspectos de nuestro sistema más allá del aula. Innovar pasa por entender algo tan obvio como que el niño es el principal protagonista del aprendizaje. Y ahí es donde debemos poner el foco: no se trata tanto la forma en que lo hacemos sino el resultado que obtenemos. Algo que hemos perdido de vista hasta llegar a una “innovacionitis” absoluta, parece que el objetivo ya no es que nuestros alumnos aprendan sino que sí o sí tenemos que innovar.

2. Estamos viendo como intentamos innovar con métodos como el flipped learning, la gamificación o el coaching educativo. El juego ya lo destacaba Fröbel, la teoría del andamiaje es la base para el coaching educativo… ¿Crees que ya se innovaba antes de bautizarles con estas palabras tan actuales?

Efectivamente, creo que en esencia tampoco está habiendo una revolución en muchos aspectos. No podemos pretender cambiar el nombre de las cosas y seguir haciendo lo mismo. ¿De qué sirve? Eso sí, decimos que estamos innovando. Conozco docentes que dicen que innovan porque no usan el libro de texto pero al mismo tiempo están fotocopiando materiales de otros libros… No tiene ningún sentido.

3. En la actualidad vemos como mucha gente se deja llevar por la frase de ‘si solo lo hago yo no voy a cambiar nada’ ¿Por qué te has lanzado para apostar por un cambio educativo?

Ese es uno de los grandes problemas que tenemos. Se trata de una actitud derrotista. Vivimos en un país en el que siempre estamos esperando a que alguien venga a resolver nuestros problemas. Creo que es momento de hacer propósito de enmienda y empezar a promover grandes cambios. Y me he lanzado a apostar por el cambio porque soy consciente de que el mismo no va a venir “desde arriba”. Los cambios de leyes educativas no sirven para transformar la educación y a nuestros dirigentes políticos les interesa bien poco. Así que si realmente queremos que las cosas cambien somos todos y cada uno de nosotros los que debemos aportar nuestro pequeño granito de arena para que así sea sin pensar jamás que no va a servir para nada nuestra aportación. Esto me recuerda al breve cuento de las estrellas de mar:

“Cierto día, caminando por la playa observé a un hombre que, agachándose, tomaba de la arena una estrella de mar y la tiraba al mar. Intrigado, lo pregunté por que lo hacía.

Estoy lanzando estas estrellas marinas nuevamente al océano, me dijo. Como ves, la marea es baja y han quedado en la orilla. Si no las arrojo al mar morirán.
Entiendo, le dije, pero debe haber miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas a todas. Son demasiadas. Y quizás no te des cuenta de que esto sucede probablemente en cientos de playas a lo largo de la costa. ¡No tiene sentido tu esfuerzo!

El hombre sonrió, se inclinó y tomó una estrella marina y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió: ¡Para esta si lo tuvo!”

4. ¿Por qué consideras que la relación Familia-Escuela es algo que debe mejorar? ¿Crees que las familias no dan los apoyo necesarios para la educación de sus hijos? ¿O por el contrario somos los maestros/as los que cerramos puertas a la familia?
Porque los estudios e investigaciones recientes así lo indican. Las relaciones están basadas en términos generales en el recelo y la desconfianza (mutua). Considero que la gran mayoría de padres sí nos dan el apoyo necesario e incluso una valoración positiva de nuestro trabajo lo que ocurre es que debemos ser conscientes de que trabajamos con lo que ellos más quieren: sus hijos. Y esto en ocasiones genera conflictos. Aunque es cierto que nos quejamos de que los padres no participan ni colaboran pero deberíamos hacer un poco de autocrítica y preguntarnos el motivo pues hay muchos centros que realmente “cierran las puertas” a las familias. Es necesario que entendamos que en la escuela del siglo XXI no educamos para las familias sino con las familias.
El objetivo es que entendamos que una mejora de las relaciones entre familias y profesores incide de manera directa en el niño. Los estudios destacan que si padres y docentes trabajamos en equipo los resultados de los alumnos mejoran, que el alejamiento de la familia respecto de la escuela favorece el fracaso escolar, etc.

5. Si tuvieras que elegir tres palabras que definan la educación actual ¿Cuáles serían? ¿Y la educación que consideras ideal para ti?
La educación la definiría con estas tres palabras: PESIMISTA, CAMBIANTE, INESTABLE.
La educación que considero ideal es aquella que pone el foco en lo realmente importante, el principal protagonista: el niño. Y por desgracia sigue siendo el gran olvidado de la educación. Además, para conseguir esto necesitamos dotar al sistema de cierta estabilidad como se ha hecho en otros países. Aprendamos de ellos…
6. ¿Cuál es el gran reto de la Educación en el Siglo XXI?
Creo que tenemos muchísimos retos por delante. Cambiar muchas cosas que no funcionan. Déjame mencionar solo algunas:
– El elevado índice de fracaso y abandono escolar así como el nivel de paro
juvenil. 
– Los resultados de nuestro país en las pruebas internacionales que evidencian que hace falta un cambio, una transformación profunda de nuestro sistema educativo.

 Las continuas reformas educativas por parte de los políticos de turno. Como bien afirma Richard Gerver “los Gobiernos no tienen el valor necesario para comprender que el futuro no es una serie de continuas reformas, pequeños ajustes y nuevas políticas. Se trata de emprender una transformación radical”.
– Nuestro sistema condena el error y no lo aprovecha como una oportunidad de aprender y crecer.
– La desconfianza de la administración hacia los profesionales de la educación. Como destaca Ken Robinson: “la educación no sucede en las salas de comités de nuestros edificios legislativos sino en salones de clases y escuelas, y las personas involucradas son los maestros y alumnos, y si se quita su criterio, deja de funcionar. Hay que devolvérselo a la comunidad educativa”.
– El sistema no se adapta a la diversidad sino a la conformidad, no se individualiza la enseñanza y el aprendizaje de nuestros alumnos.
– Existe un recelo y una desconfianza mutua entre familias y profesorado.
Necesitamos formar un auténtico EQUIPO educativo de calidad. No podemos perder el tiempo en competir, necesitamos compartir.
– Una excesiva politización de la educación a todos los niveles (sindicatos de profesores, AMPAS, etc.). Como destaca R. Gerver “tenemos que limitar el control que tienen los políticos para que los educadores puedan educar y los niños puedan aprender de una forma centrada exclusivamente en los jóvenes y en el desarrollo de su potencial”. Que nuestros políticos empiecen a preocuparse más por las generaciones futuras y menos por las próximas elecciones.
– La educación actual no fomenta la creatividad y la curiosidad sino que más bien la reprimen y anulan.
7. Si tuvieras la varita mágica para cambiar algo en educación ¿Qué cambiarías?
Ya has visto, cambiaría tantas cosas…Evidentemente no vamos a cambiarlo todo de la noche a la mañana. No vamos a poner “patas arriba el sistema educativo” de forma inmediata. Tenemos que empezar cambiando pequeñas cosas que nos irán llevando y conduciendo a otras mayores. Unas cosas nos llevarán a poder solucionar otras. Tenemos grandes retos y desafíos. Ojalá pudiésemos abordarlo todo al mismo tiempo pero además de que es imposible, nos desbordaría. Recomiendo que empecemos poco a poco, paso a paso buscando nuevas soluciones y aportaciones. Por eso empezaría por algo que considero fundamental y ya he mencionado anteriormente: mejorar las relaciones entre las familias y la escuela. Porque a partir de aquí y trabajando en equipo podremos conseguir grandes cambios… Por eso animo a todo aquel que quiera ayudarnos a conseguirlo que entre en www.equipoeducativo.com y firme el Pacto por la Educación en Equipo. Un fantástico proyecto de Gestionando Hijos en el que tengo la suerte de participar y colaborar.
8. ¿Podrías dejar una frase o un pequeño texto para motivar a docentes y futuros docentes para que apuesten por el cambio educativo?

Me gusta una frase de Mahatma Gandhi que decía “Tú debes ser el cambio que quieres ver en el mundo”. Personalmente la aplico al campo de la educación: “Tú debes ser el cambio que quieres ver en la educación”. Es sencillo ¿no crees? Pasar a la acción…

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