La muerte, que tema tan difícil incluso para nosotros los adultos, que difícil es asumirla. Imaginaros lo complejo de esto en la cabecita de los más pequeños. 

«Para siempre» es un cuento escrito por Camino García e ilustrado por Marco Recuero, es un libro que trabaja la muerte desde un enfoque Montessori. Se trata de un libro realista, sin careta, muy emotivo y con ese golpe de realidad poco común hacia los niños/as, ya que tendemos a adornar, sobre todo temas tan complicados. 


Camino nos cuenta la historia de una niña que nos habla de la muerte, se cuestiona sobre ella y sobre el lugar que ocuparán a partir de ese momento los que mueren, así como nos explica como sobrellevar la pena y la tristeza que se siente en estos momentos. 
El libro comienza cuestionando las diversas respuestas que solemos dar cuando alguien fallece: se convierte en estrella, se durmió para siempre  o se han ido de viaje. Y para lograr entender la muerte compara cuando se le ha muerto una mascota con la muerte de una persona ¿por qué enseñamos a los niños que las mascotas se mueren y las personas no? Quizás creemos que es más doloroso lo segundo para ellos, cuando lo que debemos hacer es tratar estos temas con la suficiente naturalidad que aporte al pequeño estabilidad y no dudas, permitirles llorar por ello y desahogarse.
De igual modo explica los diferentes tipos de pena, ya que a veces tendemos a pensar que quien más llora es el que más sufre y quizás el que más llora es el que mas desahoga y aquel que es más introvertido lo está pasando peor interiormente. Desde mi punto de vista llorar ayuda, llorar no te hace débil pero no por llorar sientes más las cosas.

La autora de este libre define la pena como una bola grande, oscura y que duele, así convierte en visible algo invisible como esta emoción. Esto puede ayudar a que vean la pena, saber que es lo que se siente y ver que todos la sentimos en algún momento de nuestras vidas. Así mismo la compara con la felicidad y con ayuda de ella la pena deja de estar, deja de dar miedo y empezamos a tener un poco más de autocontrol y a pensar en todo lo bonito que nos dejan esas personas que ya no están, esas personas que al recordarlas nos producen pena por no estar, también nos producen alegría al acordarnos de cada momento con ellos. 

Este libro ya nos ha explicado qué es la muerte, qué se siente y por último nos va a contar hacia dónde se van las personas que se han ido. Y es que da una explicación preciosa, se van al sitio del que venimos antes de nacer, ya que ese sitio no es un sitio triste, pero también estarán en nuestra cabeza (cuando cerramos los ojos todavía los vemos, los escuchamos, los olemos) y lo que es más importante seguirán habitando nuestro corazón.

Y es que al final explicamos a los más pequeños el ciclo de la vida: nacer, crecer, reproducirse y morir. Pero cuando tenemos que hablar del último paso nos da miedo, nos da terror tener que explicarlo porque a nosotros también nos duele pero como bien dice el libro «no podemos tener el mundo lleno de personas dormidas para siempre, así que regresan al mismo sitio del que han venido.
Me parece un libro precioso para poder explicar este tema, es un libro que te enseña a valorar, un poco más, cada momento de la vida, es un libro que no tiene edad, ni momento, cuando lo necesites lo coges, lo lees y te reconfortará. Lo que más me ha gustado del libro es el mensaje final y es que a veces las personas se van para siempre pero nunca se van del todo, porque aquello que nos han dado es nuestro para siempre. 

Las ilustraciones de Marco Recuero son sencillas, sin florituras y muy acertadas dejando toda la importancia al mensaje pero sin dejarnos indiferentes. Las páginas con el mensaje más triste las encontramos con el fondo negro, las que intentan abrirnos los ojos de manera optimista en fondo blanco. Incluso el material elegido para las hojas del libro nos indica que nada es para siempre, al tocarlo te das cuenta (quizás somos demasiado sensitivas y los sentidos nos dicen mucho, el tacto y el olor del libro). 

Está claro que el objetivo del libro es trabajar la muerte desde un punto de vista realista, pero ¿qué más podemos trabajar a partir de él?

El ciclo vital. La autora habla de la muerte mencionando el ciclo de la vida con unas imágenes de unos pasitos naciendo, creciendo, reproduciéndose y muriendo. Esto nos abre la puerta para hablar de los 4 momentos del ciclo, viendo como nacen las aves, como nacemos los mamíferos, etc. Así mismo podríamos hablar de cómo crecemos, hábitos de vida saludable, la reproducción y finalmente la muerte. Podríamos crear un pequeño mural con el ciclo vital y dependiendo del nivel en el que nos encontremos profundizaremos más o menos. 
Las emociones. En este libro podemos ver como se habla de la pena y de la felicidad, así podríamos dialogar en el aula sobre momentos que nos producen pena o felicidad, hacer una pequeña lista de cosas que nos producen estas emociones así como ver imágenes de personas tristes y contentas para que afiancen la expresión de la emoción. Podremos hablar de las diferentes formas de mostrar pena y alegría, como llorar (para ambas cosas), reír, etc. 

Las mascotas. Una de las imágenes del libro es la protagonistas con diferentes mascotas hablando de lo fácil que era contarnos que una mascota murió y como enterrábamos  esa mascota y lo comparaba con la dificultad de hacer lo mismo cuando una persona muere. Esto nos puede dar pie para hablar sobre las mascotas que tenemos o tuvimos, si hemos enterrado alguna mascota, qué mascota nos gustaría tener, etc. 

El colo negro. Cuando trabajamos los colores el color que menos suele gustarnos es el negro ya que representa el miedo, la pena, el luto… Pero el negro nos puede aportar mucho a la hora de trabajar el lenguaje plástico, podríamos elaborar un dibujo del libro con la técnica del esgrafiado. Consta en pintar una hoja con ceras blandas de colores y tapar esos colores posteriormente con cera negra, cuando este todo pintado con un palillo empezamos a dibujas y nos quedará un dibujo multicolor en fondo negro precioso. Os dejo la técnica aquí explica por «Hoy no hay cole» 

Constelaciones y estrellas. En la imagen anterior aparece una constelación, lo que nos puede empujar a hablar sobre ellas, cómo, cuándo y dónde y verlas, qué significan, etc. Con esto podríamos crear un super mural en el aula de las constelaciones más importantes que existen con su dibujo correspondiente, así como inventarnos constelaciones como en los ejemplos siguientes. Esto también podríamos hacerlo con la técnica del esgrafiado. 


Es un libro con un objetivo claro, es un libro para regalar en esos momentos difíciles en los que sufrimos por una pérdida, pero si toca trabajarlo en el aula podemos sacar mucho de él. 

Es un libro sencillo pero que puede ayudar mucho a nuestros pequeños, siempre y cuando las familias no hayan contado otra historia sobre la muerte y esto pueda desestabilizar su idea, estos temas como la muerte, la sexualidad, el nacimiento de un bebé son temas que para trabajar en el aula siempre tendremos que contar con el apoyo de las familias ya que no es bueno ni factible contar varias versiones diferentes a los niños. 

Si queréis adquirirlo podéis hacerlo a través de su autora (click aquí), en la maravillosa La cuentería respetuosa, a través de diferentes librerías o amazon

2 comentarios en «Para siempre. Una manera de trabajar la muerte»

  1. asunsondemar dice:

    Me ha gustado mucho tu entrada. Y con tu permiso,-por supuesto enlazaré tu blog- la voy a utiliza en el blog que escribo con otra compañera y amiga de profesión, pues teníamos pendiente este tema por algún alumno concreto.
    También te dejo mi enlace: https://logoptando.blogspot.com.es/
    Un abrazo.

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